Un piso totalmente vacío en una de las calles más emblemáticas de Palma.
Pequeñas intervenciones como la eliminación de puertas interiores, lacado de la carpintería interior y mejoras en la iluminación han permitido que la vivienda volviese a brillar.
Hemos elegido tonos neutrales y mediterráneos que aportaron calidez y serenidad a esta vivienda con claro apelo familiar.